Caso Daira: El autor del disparo quedó en libertad por cambio de carátula

Sobre el caso de la joven Daira, quien perdió un ojo al haber recibido un disparo, durante una reunión de amigos, el autor de ese hecho, está gozando de una excarcelación, después de estar por más de dos meses tras las rejas.
Se trata de Lucas Quijada, quien en esa mañana desgraciada, disparó su arma, aparentemente sin intención de producir una lesión a Daira, su amiga.

Como se recordará el pasado 31 de mayo de 2020 la joven Daira Robledo (24) había recibido un disparo en el rostro, más precisamente en un ojo, situación por la que debió recibir una intervención quirúrgica, quedando internada en Terapia Intensiva en el Hospital Zonal de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, durante varios días con pronóstico reservado, para ser dada de alta el octavo día.

El episodio se vivenció en una vivienda del Bº Miramar, sobre el Pasaje Pico Truncado, durante la mañana, tipo 11:00 horas, donde se llevaba a cabo una fiesta desde la noche anterior de la que participaban varios jóvenes.
Según información que pudo tener acceso éste portal, hubo un cambio en la defensa de Quijada, después de haber sido defendido por la Dra. Villares (defensora oficial), para tomar el patrocinio del joven el Dr. Ismael Machuca.

La defensa de Machuca

El abogado en diálogo con El Caletense precisó que “al inicio, Quijada estaba imputado por homicidio en grado de tentativa, un delito que tiene estipulada una pena de 4 a 13 años y no permite la excarcelación del imputado”.
A partir de que el abogado tomara la defensa, logró que la calificación legal cambiara. Ahora se encuadra en delito de “lesiones graves culposas”. «Es algo que tiene una pena grave, pero no en la medida de la carátula anterior».
Con este cambio se pidió la excarcelación y Quijada se encuentra en libertad, aunque aún está imputado en la causa.

«Logramos comprobar que no hubo una intención de homicidio -mencionó Machuca a este medio- eso se logró demostrar por el manejo y la forma en que se utilizó el arma de fuego, hubo una conducta culposa, fue imprudente la manera en la que se manipuló el arma».


Y cerró subrayando que “fue una reunión de amigos, había cinco personas acostadas en una cama, charlando, de pronto mi defendido hace una videollamada con otra persona a quien le muestra el arma, la empieza a mover, la revolea y apunta imprudentemente, ese es el momento, en el que se le escapa el tiro y le pega a la chica, todos salieron corriendo de la escena y solamente él quedó auxiliándola».